
El sector electrónico es de libre empresa. No exige que los fabricantes electrónicos por contrato tengan certificaciones de calidad para poder operar. De hecho, cualquier entidad u organización capaz de adquirir y manejar equipos de fabricación electrónica puede considerarse proveedor de servicios de fabricación electrónica (EMS). Hay certificaciones que exigen el gobierno, los contratistas de defensa y los sectores del transporte, mientras que muchas pequeñas y medianas empresas no buscan certificaciones de calidad en los fabricantes de electrónica con los que trabajan.
Si las certificaciones de calidad no son obligatorias, ¿por qué le importan a tanta gente del sector electrónico?
La calidad es una preocupación fundamental en el sector electrónico. Su deseo de constancia en la producción de artículos electrónicos impulsó la formulación de procedimientos normalizados que garantizan que los productos terminados se diseñan y fabrican conforme a normas establecidas.
Aunque es cierto que el sector no impone las certificaciones de calidad, a la gran mayoría le importa la calidad. Y es así porque los clientes quieren valor, y fabricar productos de calidad es la mejor forma de satisfacer esa necesidad.
Las empresas que reconocen la importancia de normalizar la calidad tienen la posibilidad de disfrutar de ventajas concretas en el mercado, entre ellas una mayor competitividad y menores costes.
Las certificaciones de calidad son además una señal de que un fabricante de electrónica trabaja por la mejora continua de sus sistemas y procesos. Eso puede traducirse en una mejor calidad de producto y en procesos de fabricación más ágiles.
La certificación IPC
IPC son las siglas de Association Connecting Electronics Industries. Es una asociación sectorial que fija la norma en el montaje y la producción de conjuntos electrónicos. IPC ofrece una certificación en fabricación electrónica que puede aportar estas ventajas a los fabricantes de equipos originales y a los proveedores de servicios de fabricación electrónica:
1. Constancia en la calidad del producto terminado
La constancia en la calidad es un factor determinante de la rentabilidad y el éxito en el negocio industrial. Para obtener y mantener una certificación IPC, los OEM y los proveedores de EMS deben cumplir y respetar directrices y normas que garanticen una producción constante de artículos de calidad. Esa constancia es fruto del cumplimiento sistemático de métodos de fabricación normalizados y de las especificaciones del producto final. Son dos de los factores más importantes para lograr la satisfacción del cliente, la reputación de marca y el negocio recurrente.
No cumplir de forma constante las normas IPC aceptadas puede dar lugar a productos inaceptables. Eso conduce a duplicar esfuerzos por las devoluciones y a un número incalculable de horas de trabajo y materiales desperdiciados.
2. Mejor comunicación entre canales
La fabricación electrónica es un trabajo técnico que emplea términos y expresiones técnicas. Un simple malentendido puede provocar incoherencias y las consecuencias asociadas, entre ellas productos inaceptables y retrasos de producción. IPC ayuda a evitarlo haciendo que todos los implicados en el sector —empleados, responsables y proveedores— hablen el mismo idioma y sigan las mismas normas.
3. Menos costes
La reducción de costes es fruto de la combinación de constancia en la producción y mejor comunicación entre canales. Cuando las personas de las distintas fases del proceso productivo saben qué hacer y cómo debe hacerse, el resultado será sin duda la fabricación de productos aceptables al menor coste posible. ¿Por qué? Porque se eliminan los retrabajos, se reducen las devoluciones de material y se optimiza el tiempo de producción.
Una vez obtenida una certificación IPC nueva o renovada, determinadas tareas —como producir de forma constante artículos de alta calidad y comunicarse con los proveedores y con las demás personas implicadas en la fabricación— resultarán más sencillas. Las certificaciones en fabricación electrónica, incluida la de técnico en electrónica, pueden mejorar realmente las destrezas del trabajador y su conciencia de la calidad. Convierten a tu empresa en un actor de confianza del sector electrónico y le permiten ver nuevos horizontes de crecimiento.
Obtener una certificación de calidad como la de IPC es un movimiento estratégico que cualquier empresa debería considerar para normalizar la calidad y hacer avanzar su negocio.
Si eres OEM o proveedor de EMS, deberías ver la ventaja de una certificación de calidad como una forma de reforzar tu credibilidad y tu integridad a los ojos de tus clientes. Si quieres saber cómo se hace, podemos formar y enseñar a tu personal para ayudarte a lograrlo.
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