
Los componentes electrónicos tienen una vida corta. Los fabricantes de equipos originales envían cada año más de 4.000 avisos de discontinuación para marcar el fin de la producción de componentes concretos. Entre los motivos están la entrada en vigor de nuevas normativas, los cambios tecnológicos y, en ocasiones, las catástrofes naturales. Incluso avisando con dos años de antelación, una discontinuación puede dejar al cliente en una situación apurada, recurriendo a distribuidores autorizados y no autorizados para cubrir la demanda de componentes descatalogados. Los componentes falsificados son un problema que afecta a todos ellos, y por eso los programas de detección de falsificaciones son cada vez más importantes.
¿Qué son los componentes falsificados?
Los falsificadores de componentes son vendedores turbios que intentan convencerte de que estás comprando piezas legítimas para tus productos electrónicos. En otras palabras, alteran, fabrican, distribuyen u ofrecen de forma fraudulenta un encapsulado o un producto que presentan como auténtico. ¿Crees que sabrías detectar una falsificación? Piénsalo otra vez. Incluso el ejército de Estados Unidos ha sido víctima de ellas: en un informe de 2012, el Comité de Servicios Armados del Senado descubrió más de un millón de unidades de piezas falsificadas en 1.800 casos. Los componentes electrónicos falsificados suponen un problema de seguridad para las personas. Cuando se emplean en los sectores aeronáutico, de defensa o espacial, pueden provocar el fallo de aeronaves o naves espaciales, de municiones o de equipos de comunicación. Por eso es tan importante formarse con un curso de componentes falsificados.
Los tipos de componentes más atacados son los microcontroladores, los microprocesadores, la lógica programable y las memorias dinámicas. Incluso se falsifican conectores, usando aluminio en lugar de cobre o alegando falsamente el cumplimiento de UL. Mientras que las piezas descatalogadas representan cerca del 67 por ciento de la actividad falsificadora, las piezas de producción de los fabricantes originales suponen alrededor del 19 por ciento. Algunos encapsulados falsificados están simplemente vacíos, se envían sin hilos de conexión o contienen el chip equivocado. Pero los falsificadores más astutos también toman componentes que funcionan y los modifican de formas difíciles de ver: marcar piezas no conformes con símbolos RoHS, presentar productos de grado comercial como de grado automoción o militar, marcar piezas de bajo rendimiento como de alto rendimiento o añadir nuevos códigos de producto. Los componentes pueden pasar la inspección y las pruebas iniciales y fallar meses o años después, lo que se traduce en retiradas de producto, mala reputación para la empresa o incluso la muerte de consumidores.
¿De dónde vienen los componentes falsificados?
Aunque muchos componentes electrónicos falsificados proceden de África, Asia u Oriente Medio, más de la mitad de los componentes de calidad deficiente se originan en China. Las empresas deben extremar la precaución al pedir piezas de estas zonas.
¿Qué puede hacer una empresa?
Cuando una empresa quiere evitar problemas con piezas falsificadas, empieza recurriendo a distribuidores autorizados. Los distribuidores tienen políticas contra la falsificación y hacen lo posible por ayudar a sus clientes. Cuando un distribuidor autorizado no dispone de lo que se necesita, la empresa puede acudir a un distribuidor con stock no autorizado. Como estos obtienen sus piezas de fuentes muy diversas, los compradores tendrán que verificar con lupa sus programas, cualificaciones y certificaciones. Los distribuidores no autorizados más solventes ejecutan programas de detección de falsificaciones para los que necesitan empleados certificados mediante cursos de componentes falsificados. Las empresas que compran esos productos también necesitan empleados capaces de detectar una falsificación.
Con tantos componentes falsificados en el mercado, es importante contar con personas capaces de distinguir una pieza correcta de algo que acabará fallando. Los componentes falsos son más que una estafa económica: son peligrosos. Haciendo un curso de componentes falsificados en Blackfox puedes ayudar a resolver el problema. ¡Ponte en contacto con nosotros hoy mismo para empezar!



