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Publicado el 13 de abril de 20224 min de lectura

Replantear tu cadena de suministro con Malasia: 5 razones clave

Malasia es una nación comercial dinámica que figura entre los 30 primeros países del mundo por comercio empresarial y es uno de los grandes importadores y exportadores de productos del planeta.

Malasia exporta a más de 200 países y está entre las 24 primeras naciones exportadoras del mundo. Como uno de los países de más rápido crecimiento y más vivos de la región de la ASEAN, ofrece diversas ventajas como socio comercial clave.

Además, Malasia ha pasado de ser exportadora de materias primas a convertirse, durante el último medio siglo, en base industrial de multinacionales de los sectores electrónico y petrolero.

Las metas de Malasia de ser un referente regional en la economía digital se reflejan en políticas públicas como el Malaysia Digital Economy Blueprint y MyDIGITAL. Iniciativas así le han permitido convertirse en la última década en una alternativa atractiva para servicios globales como la fabricación.

Las consecuencias de la crisis de la COVID-19

A raíz de las repercusiones de la COVID-19, muchas empresas están evaluando o intentando diversificar sus cadenas de suministro y depender menos de un solo país. La infraestructura de Malasia está bien desarrollada, tiene un gobierno favorable a la empresa y un entorno de negocios pujante. Malasia es un país muy fiable para la inversión extranjera directa porque no le afecta la actual convulsión geopolítica que envuelve a Estados Unidos, China e India.

Malasia merece consideración por varias razones

Aunque existen muchas posibilidades ventajosas para la producción electrónica, Malasia destaca por cuatro razones clave que repasaremos en este artículo.

El entorno regulatorio de Malasia

La estructura regulatoria de Malasia ha recibido excelentes valoraciones del Banco Mundial. Según la institución, su experiencia con las buenas prácticas regulatorias (GRP) ha dado resultados notables. Unas políticas más favorables a la empresa y un entorno regulatorio más propicio han contribuido al crecimiento económico y a la inversión en el país.

Esa estructura regulatoria favorable, que ha obtenido reconocimiento internacional, resulta sin duda beneficiosa para cualquier OEM que busque diversificar su cadena de suministro.

Malasia apuesta por la industria

Como parte del Duodécimo Plan de Malasia (12MP), los sectores eléctrico y electrónico innovadores se consideran posibles motores del crecimiento futuro (de 2021 a 2025). Para atraer inversión extranjera directa al país, el gobierno ha prometido aplicar una normativa de inversión favorable a la empresa.

Además, como parte de la transición del país a la Industria 4.0, el gobierno lanzó Industry 4WRD, una política nacional para transformar el sector industrial entre 2018 y 2025 con el objetivo de impulsar la productividad, generar empleo y atraer trabajadores altamente cualificados a la industria.

Idioma y cultura de Malasia

En los negocios es fundamental que las empresas con las que trabajas «hablen tu idioma», expresión que suele entenderse como que los demás te comprenden. Al trabajar con fabricantes de otros países, sin embargo, poder comunicarse en su idioma es una gran ventaja. Mientras en China apenas el 1 % de la población habla inglés conversacional, en Malasia el inglés está muy extendido: alrededor del 55 % de la población tiene competencia en ese idioma.

En Malasia se espera incluso que los servicios de fabricación electrónica (EMS) hablen inglés, algo que puede ser determinante para los fabricantes de equipos originales (OEM) que quieren asegurarse de que su socio externo conoce sus productos.

Comercio y fiscalidad

En torno a sus costas, Malasia cuenta con numerosas zonas de libre comercio y zonas económicas especiales, incluidas iniciativas conjuntas con Singapur y China. Estas áreas son estructuras importantes para quien se plantee establecer en el país una base de fabricación para exportación y beneficiarse de ventajas fiscales y de no tener que presupuestar el flujo de caja del IVA.

El país se sitúa además junto al estrecho de Malaca, uno de los canales marítimos más transitados del mundo. Eso le permite conectarse a la cadena de suministro global a través de dos puertos importantes: Port Klang y Port Tanjung Pelepas.

En Malasia es sencillo hacer negocios

La publicación de referencia del Grupo Banco Mundial, Doing Business 2020, situó a Malasia en el puesto 12 de 190 países, con una puntuación global de 81,3 sobre 100. En esa clasificación, China quedó en el puesto 15, Camboya en el 144 y Vietnam en el 70.

Malasia ofrece un entorno favorable para hacer negocios. Es el segundo país más desarrollado y competitivo del Sudeste Asiático, con reputación de acoger la inversión global. Como consecuencia, Malasia cuenta hoy con más de 5.000 empresas extranjeras de más de 40 países, con una inversión total de 162.000 millones de dólares en 2019.

Para terminar

Malasia es una alternativa excelente para los grandes fabricantes electrónicos e industriales por su infraestructura en rápido crecimiento y su pujante clima empresarial.

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