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Publicado el 4 de diciembre de 20203 min de lectura

Ventajas de la colaboración entre fabricantes de coches y EMS

La industria del automóvil es un sector mundial enorme, formado por grandes corporaciones multinacionales que producen coches, camiones y autobuses para el transporte colectivo. Estos fabricantes se conocen a menudo como OEM (fabricantes de equipos originales): Toyota, Ford Motor Company, General Motors Corporation, Volkswagen y muchos más. A estas empresas las respalda después su cadena de suministro de varios niveles, formada por proveedores globales o locales.

El sector evoluciona sin parar por la necesidad de combatir problemas concretos, como el diseño de producto, los cambios en la demanda del mercado, los periodos de desarrollo largos que retrasan la generación de ingresos y muchos más relacionados con la modularización, la logística y la calidad del producto.

La solución para abordar estos problemas es la colaboración. Este artículo explica qué es la colaboración, por qué es esencial y cómo las empresas de EMS pueden formar parte de ella matriculando a su personal en un instituto de formación electrónica.

¿Qué es la colaboración?

La colaboración es más que trabajar juntos: reúne a los OEM del automóvil, a las empresas de equipos y materiales, a los centros de diseño y a los institutos de I+D y de formación en fabricación electrónica.

En el contexto del automóvil y de la electrónica, la colaboración es también una alianza con la administración y con los centros de formación en fabricación electrónica para construir infraestructuras y fijar reglamentación. Es un elemento decisivo para asegurar que la industria del automóvil pueda navegar el futuro.

¿Por qué es importante la colaboración?

Antes, los fabricantes de coches trabajaban de forma independiente porque querían mantener su ventaja sobre la competencia. Por ese deseo de proteger su llamada receta secreta, la normalización queda relegada en todo el proceso de fabricación, incluso a medida que la tecnología evoluciona. Cada empresa desarrolla sus propias normas y después las comunica a sus proveedores.

Ese proceso genera muchos de los problemas comentados antes. Pero cuando los fabricantes siguen una norma sectorial colaborativa se libran de la carga de construir y mantener sus propias normas internas y pueden dedicar todo su tiempo y esfuerzo a la investigación y el desarrollo.

Con la colaboración, las normas se fijan antes en el proceso de desarrollo, lo que mejora el apoyo de la cadena de suministro, la rentabilidad y el desarrollo tecnológico posterior.

Cuando los fabricantes de coches y sus cadenas de suministro se unen para normalizar los procesos de calidad de la electrónica del automóvil, los proveedores entienden los requisitos del cliente porque ambos deben cumplir las mismas normas. Eso, a su vez, mejora la eficiencia y la constancia de los proveedores y agiliza su incorporación, sin que tengan que preocuparse por revelar información privada.

Reflexiones finales

Trabajar juntos es la mejor forma de evolucionar. Con la creciente cooperación entre los fabricantes de coches y sus proveedores surgen problemas de sistemas de información y de transferencia de datos. Y por eso hacen falta normas.

Por suerte, el Automotive Industry Action Group (AIAG) y la Original Equipment Association (OESA) están avanzando en este asunto con la publicación de normas que mejorarán la colaboración en los procesos de negocio, la fabricación y el desarrollo de producto.

Como en cualquier sector, unirse para crear una norma beneficia a todas las organizaciones. Los fabricantes de coches pueden identificar rápidamente áreas de mejora trabajando codo con codo con sus proveedores durante todo el desarrollo, lo que les da control sobre la calidad y la fiabilidad de sus productos.

Hay una confianza creciente en el proceso de colaboración. Con los referentes del sector electrónico al frente de este cambio, la industria del automóvil alcanzará nuevas cotas a medida que la colaboración desarrolle y mejore las normas y acelere así la innovación.

Aprovecha este cambio de paradigma y forma parte del futuro. Nada dice «normas» con más claridad que una certificación IPC. Si eres proveedor de servicios de fabricación electrónica, puedes lograrlo matriculando a tu personal en un instituto de formación electrónica.

Ponte en contacto con Blackfox para lo que necesites en formación IPC en el (888) 837-9959 o en sharonm@blackfox.com.